Para este autorretrato
me inspiré en el arte egipcio, que se basa en la desproporción, como se ve en
la cara de este, mayoritariamente n los ojos, los colores neutrales que
representan la tierra como son el amarillo, el café y el dorado; y por último,
cómo el cuerpo esta de frente y la cara de perfil; esto le da un aspecto único
y muy representativo de esta era artística. Empecé con un boceto, que me ayudó
más adelante a cambiar algunos detalles
y a comparar mi rostro con él. Se utilizó lápiz y una hoja de papel blanca. El
producto de este boceto, considero, que me quedó mucho mejor que el final ya que
pude usar sombras para detallar y me quedó mucho más realístico, mientras que
el otro más abstracto por los colores llamativos y la desproporción. Por otro
lado, usé también, para el final, aspectos del arte bizantino, ya que la
proporción y el detalle no lo es todo, si no que el mensaje que transmite esta
obra de arte. Al terminar el boceto le tracé una cuadricula de 5x5 e hice lo
mismo con cuadrados de 10 x10 al final. Luego comencé a trazar la figura al cartón
paja, y la cuadricula facilitó este proceso ya que pude comprar detalles a una
escala más grande. Después de haber hecho esto, considerando la desproporcionalidad
de la figura, empecé pintando este con vinilo para usar de base; después enfaticé
áreas de más luz o sombra con óleo, y esto me permitió hacerlo un poco más completo. Utilizar óleo no es
para nada fácil, se debe saber situar el pincel y manejar el aceite.
En
conclusión, no estoy muy satisfecha con el producto final, siento que no logré
transmitir el mensaje que quería transmitir a través de este portarretrato ya
que mi estilo no involucra tantos colores llamativos como estos. Pero aun así
le puse mucho esfuerzo y me quedó muy bien, considerando que es arte egipcia. Probablemente
no fue de mis obras más productivas o satisfactorias, como dije anteriormente
me gustó más el boceto. Pero, fue muy educativo e interesante poder admirar
otros aspectos del arte que no conocía.
